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N0WASTE | EROSKI y Udapa relatan su experiencia en la aplicación de nuevas tecnologías para reducir y valorizar los residuos

EROSKI y Udapa forman parte del consorcio empresarial que desarrolla N0WASTE, el proyecto que tiene como objetivo la aplicación de nuevas tecnologías para reducir y valorizar los residuos generados en el suministro de productos de alimentación frescos y perecederos. En estas breves entrevistas, dan a conocer los avances logrados en el proyecto.

N0WASTE es un proyecto enmarcado en la Estrategia de Especialización Inteligente RIS3 Euskadi y el Plan de Ciencia Tecnología e Innovación Euskadi 2030, que cuenta con el apoyo del Grupo SPRI mediante su programa Hazitek 2022. El consorcio encargado de su desarrollo, liderado por ONDOAN, incluye a EROSKI y Udapa en representación de la cadena alimentaria (con la colaboración de Barrenetxe y Harakai-Urkaiko), y cuenta con empresas tecnológicas y de bienes de equipo como Lointek, Orloga, Izertis, SEGULA Technologies, Tecnipesa y Plastigaur; así como con tres agentes de la Red Vasca de Ciencia, Tecnología e Innovación: Tecnalia, Ceit y BASQUE FOOD CLUSTER.

 

“Facilitamos escenarios reales para las demostraciones en entornos relevantes”

Ainara Llona, responsable de Innovación del Grupo EROSKI

 

Como líder en distribución alimentaria, la participación de EROSKI resulta fundamental para traccionar al sector alimentario vasco hacia modelos más sostenibles. ¿Cuáles son las claves que pueden facilitar esa transición? 

El rol de EROSKI dentro del proyecto es impulsar las investigaciones y las demostraciones en entornos relevantes alineados con los objetivos específicos del proyecto, como tractor del sector alimentario vasco con una clara orientación hacia la apuesta por productos sostenibles y saludables. En concreto, participamos planteando problemáticas y facilitando escenarios reales en el ámbito de la clasificación de producto fresco seleccionado, la trazabilidad a lo largo de la cadena de suministro y el desarrollo de envases más sostenibles, permitiendo ser el punto de partida para los desarrollos posteriores a llevar a cabo por el resto de las empresas.

Cuidar la percepción de las personas consumidoras es determinante para mantener su confianza. En este sentido, se busca la detección temprana de la podredumbre que se origina en el interior de la patata, para evitar que los ejemplares defectuosos lleguen a las tiendas.  ¿Qué métodos se utilizan para ello? 

En coordinación con Udapa y Tecnalia, hemos explorado dos vías para detectar esa podredumbre: mediante tecnologías de fotónica y mediante la implementación de sensórica. En el primer caso, se descartaron los rayos X y se apostó por cámaras multiespectrales e hiperespectrales, con óptimos resultados.

¿Qué otras iniciativas estáis explorando para reducir el despilfarro mediante nuevas tecnologías?  

Desde la medición con sensores de trazabilidad de frio a lo largo de toda la cadena de valor, pasando por la incorporación de visión artificial, la predicción de la demanda, etc.

 

“Las nuevas tecnologías permiten identificar golpes internos en la patata no visibles para el ojo humano”

Ana Carrasco, directora de calidad e I+D+i de UDAPA

 

Como cooperativa dedicada al cultivo, embolsado y procesado de patata, ¿qué retos se planteó Udapa para entrar a formar parte del proyecto? ¿A qué cuestiones se pretendía dar solución? 

Principalmente, buscábamos poder identificar golpes internos en los lotes de patata. Estos defectos no son visibles fácilmente al ojo humano y durante la clasificación de la materia prima que se recibe es un punto muy importante a tener en cuenta, de cara a poder decidir la calidad del producto. Así, esta aplicación se podría realizar en la recepción de las patatas y en los puntos de inspección con selectores ópticos durante el proceso de embolsado, consiguiendo que las patatas con golpes internos no lleguen al consumidor y puedan ser aprovechadas en nuestra cooperativa de patata de V gama.

En ocasiones, la patata presenta golpes internos derivados del proceso de recogida y selección, que no devalúan la calidad del producto, pero causan rechazo entre las personas consumidoras. ¿Qué tecnologías se han implementado para evitar que estas patatas lleguen al mercado?  

Se está probando la viabilidad de tecnología hiperespectral con diversas estrategias para determinar la capacidad de discriminar golpes a lo largo de un periodo de tiempo. El análisis de datos hiperespectrales se ha realizado con Hypertools y PCA. Hemos visto que es muy importante la iluminación para que no interfieran los espectros.

Pese a que el sector primario apenas despilfarra (solo un 4% sobre el total cifrado en Euskadi), siempre hay algo de material sobrante en los procesos. ¿Cuáles son esos residuos en el caso de Udapa y qué se está haciendo para valorizarlos? 

En nuestro caso es cierto que hay muy poco residuo. No obstante, cuando las patatas o los trozos de patata ya no tienen aprovechamiento para alimentación humana, se utilizan para alimentación animal. Por otra parte, el agua para lavar las patatas entra en un sistema de recirculación y la tierra presente en el agua se recupera para reincorporarla en terrenos donde sea necesario, por ejemplo, para nivelación de parcelas.  Además, en la cooperativa de elaboración de patata de V gama estamos instalando una planta de recuperación de almidón del agua del proceso y de los restos de patata, que puede ser valorizado para la fabricación de colas, el reciclaje de cartón, plásticos biodegradables, etc.

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