Entrevista a Javier Gamboa, Director Técnico y Responsable del Área Molecular e I+D+i de Mérieux Nutriscience
Del 13 al 15 de mayo, el Bilbao Exhibition Centre acogerá una nueva edición de Food 4 Future – Expo FoodTech, la feria internacional que reúne a los principales actores del ecosistema de innovación alimentaria. En esta edición, BASQUE FOOD CLUSTER participará con un stand compartido junto a cinco de sus empresas socias, entre las que se encuentra Mérieux Nutrisciences, referente en soluciones de diagnóstico y control de calidad en el ámbito alimentario.
No es la primera vez que participáis en la feria en el stand del Cluster ¿Por qué es importante para vosotros formar parte del ecosistema de innovación de FOOD FOR FUTURE?
Para nosotros, Food for Future es mucho más que una feria: es un punto de encuentro imprescindible para inspirarnos, detectar tendencias y compartir conocimiento con empresas, centros tecnológicos y startups que, como nosotros, están impulsando la transformación sostenible y segura de la industria alimentaria.
Participar de la mano del Cluster nos permite no solo mostrar nuestras soluciones, sino también contribuir activamente al fortalecimiento y cohesión del sector alimentario vasco. Como socios del Cluster nos sentimos orgullosos de sus logros como catalizador clave en la transformación de un sector que hoy representa el 9,37% del PIB y el 13,58% del empleo en Euskadi.
¿Qué soluciones o novedades queréis presentar en esta edición?
Entre otras innovaciones de nuestro activo departamento de I+D, en esta edición queremos acercar a la industria alimentaria soluciones prácticas para la aplicación de secuenciación masiva —una tecnología que hasta hace poco parecía reservada a laboratorios de investigación, y que hoy es clave para el control microbiológico y la trazabilidad genética en entornos productivos.
La reciente aprobación del Reglamento (UE) 2025/179, que introduce de forma oficial la secuenciación genómica completa (WGS) como herramienta de referencia en la investigación de brotes y la vigilancia microbiológica por parte de las autoridades, marca un antes y un después. Aunque de momento la aplicación directa recae sobre las administraciones, este reglamento redefine las reglas del juego: cuando una empresa tenga un positivo de Listeria monocytogenes, ya no bastará con detectarlo, será imprescindible conocer su serotipo y su perfil genético si quiere anticiparse a cualquier vinculación con brotes o imputaciones posteriores.
Nosotros ofrecemos esa capacidad a las empresas de una forma tremendamente ágil y sencilla: la posibilidad de disponer de forma proactiva de la secuenciación de sus aislamientos críticos, lo que les permitirá defender su trazabilidad y demostrar el origen de sus contaminaciones con pruebas científicas sólidas antes de que lo hagan otros por ellas. En un escenario cada vez más exigente y con inspecciones cada vez más tecnificadas, la prevención ya no es solo cuestión de higiene, sino de información genética.
¿Cómo os posicionáis ante la creciente demanda de trazabilidad y control de calidad alimentaria?
La trazabilidad y el control de calidad son para nosotros mucho más que el simple cumplimiento normativo: son la base sobre la que construimos confianza, seguridad y competitividad para nuestros clientes.
Desde Merieux NutriSciences llevamos esta responsabilidad un paso más allá, ofreciendo soluciones de trazabilidad molecular y control microbiológico que combinan tecnología de vanguardia con experiencia aplicada.
Como algunos conocerán, personalmente tuve la oportunidad de dirigir el desarrollo de tecnologías de trazabilidad molecular para la industria alimentaria que fueron reconocidas con el sello de excelencia de la Comisión Europea y seleccionadas en el ranking FoodTech 500, entre otras distinciones internacionales; antes de trasladar todo ese conocimiento y experiencia al equipo y la oferta de servicios que hoy ponemos a disposición de nuestros clientes desde Merieux NutriSciences.
Todo ese bagaje acumulado nos permite ofrecer herramientas que tienen una proyección líder a nivel mundial, y que no solo cumplen con las exigencias actuales, sino que anticipan las necesidades regulatorias y de mercado que marcarán el futuro de la trazabilidad y el control alimentario.
¿Qué sinergias buscáis construir en una feria que aglutina a tantos actores del ecosistema foodtech?
Buscamos conectar con empresas que compartan nuestra visión: que la innovación tecnológica en control microbiológico, trazabilidad y seguridad alimentaria es una inversión en reputación, en eficiencia y en sostenibilidad.
Queremos establecer alianzas tanto con fabricantes de alimentos como con centros tecnológicos y startups que aporten nuevas ideas o necesidades, para desarrollar juntos soluciones que realmente respondan a los retos actuales del sector. Desde nuestra visión: Better Food, Better Health, Better World.
¿Cuál es vuestro mensaje clave para quienes os visiten durante la feria?
Nos gustaría trasladar un mensaje claro: la calidad y la seguridad alimentaria no se improvisan, se diseñan, se miden y se controlan con herramientas científicas robustas.
Estamos aquí para ayudar a las empresas a convertir la trazabilidad y el control microbiológico en un valor competitivo, y no en una carga. Quien nos visite descubrirá cómo la experiencia y la innovación pueden ser aliadas clave para anticiparse a problemas, garantizar la seguridad y diferenciarse en un mercado cada vez más exigente.


