Dibal impulsa la evolución del pesaje y etiquetado hacia ecosistemas inteligentes donde cada equipo se convierte en una fuente de datos clave. La compañía apuesta por soluciones conectadas, capaces de optimizar procesos, reducir mermas y garantizar la trazabilidad en tiempo real, integrando industria y retail en un flujo continuo de información. En un contexto donde la eficiencia y el control del dato son decisivos, Dibal muestra cómo la combinación de conectividad e inteligencia artificial puede transformar la gestión productiva y anticipar el futuro de la cadena alimentaria.
Entrevista a Gonzalo Serrano, Jefe de Ventas y Product Manager de la división industrial
El año pasado mostrasteis soluciones muy enfocadas a pesaje, etiquetado y visión artificial. ¿Cómo está evolucionando vuestra propuesta hacia sistemas más conectados e inteligentes dentro de la cadena alimentaria?
En DIBAL seguimos evolucionando desde soluciones de pesaje, etiquetado e inspección, altamente fiables, hacia ecosistemas completamente conectados e inteligentes, integrados en la cadena de valor alimentaria. Nuestros equipos ya no se conciben solo como máquinas, sino como fuentes de datos clave dentro de entornos Industria 4.0.
La conectividad es hoy un pilar central de nuestra propuesta. Equipos como la Serie 5000 de pesaje y etiquetado, los checkweighers CW 5000 o los visores VT 600 incorporan servidor web, API´s y acceso remoto, facilitando la integración directa con sistemas ERP, MES o software de calidad sin necesidad de desarrollos intermedios.
Esta evolución permite a nuestros clientes capturar datos en tiempo real, asegurar la trazabilidad completa del producto y tomar decisiones basadas en información fiable, tanto a nivel de producción como de calidad, logística o cumplimiento normativo. En definitiva, avanzamos hacia soluciones cada vez más inteligentes, capaces de adaptarse, escalar y evolucionar junto a las necesidades de la industria alimentaria.
En un contexto donde la eficiencia operativa es clave, ¿qué impacto real están teniendo vuestros sistemas en productividad, reducción de mermas y control del dato en planta?
El impacto es muy tangible. Nuestros sistemas están diseñados para optimizar cada gramo, cada segundo y cada dato del proceso productivo. Un ejemplo claro es nuestra solución de control de productividad con visores VT 600p, que permite supervisar líneas de envasado manual, medir la producción por operario o línea y detectar desviaciones en tiempo real.
Gracias a sistemas guiados, el operario trabaja con pesos nominales y límites claramente definidos, lo que reduce errores, sobrellenados y mermas, mejorando directamente el rendimiento económico del proceso. Al mismo tiempo, los responsables de producción pueden acceder a informes históricos y datos en tiempo real desde cualquier dispositivo, sin necesidad de desplazarse físicamente a la línea.
En procesos automatizados, soluciones como los checkweighers CW 5000, con control estadístico certificado para el cumplimiento del “℮”, permiten asegurar el llenado legal, minimizar rechazos y evitar pérdidas innecesarias, aportando además una trazabilidad completa y auditada. Todo ello se traduce en mayor eficiencia, mejor control del dato y una gestión de planta mucho más precisa y ágil.
La frontera entre industria y retail es cada vez más difusa. ¿Cómo están ayudando vuestras soluciones a conectar ambos mundos y mejorar la gestión del producto hasta el punto de venta?
Efectivamente, la línea entre industria y retail es cada vez más permeable, y en DIBAL llevamos años trabajando en ambos entornos. Nuestras soluciones facilitan una continuidad total del dato, desde el envasado en origen hasta el punto de venta.
En industria, equipos como las etiquetadoras LP 5000 o los sistemas automáticos de la Serie 5000 permiten generar etiquetas totalmente conformes con el Reglamento UE 1169/2011, incorporando información precisa, trazable y coherente. Esa información acompaña al producto durante toda su vida útil.
Al mismo tiempo, la conectividad de nuestros sistemas hace posible que los datos de peso, lote, fechas o control de calidad puedan integrarse con plataformas de gestión comercial o de distribución, facilitando la transición hacia el retail. Esto es especialmente relevante en productos de peso variable, donde la precisión y la transparencia del dato son clave para la confianza del consumidor y la eficiencia del canal.
La inteligencia artificial ya está presente en soluciones como el reconocimiento de producto. ¿Dónde creéis que estará el verdadero salto en los próximos años?
La inteligencia artificial ya aporta valor en áreas como el reconocimiento de producto o la inspección visual, pero creemos que el verdadero salto estará en la combinación de IA, datos y conectividad.
El futuro pasa por sistemas capaces no solo de detectar, sino de anticipar desviaciones, optimizar parámetros de producción de forma autónoma y ayudar a la toma de decisiones estratégicas. Con la cantidad de datos que ya generan nuestros equipos —pesos, estadísticas, rechazos, productividad, eficiencia— la IA tendrá un papel clave en convertir esa información en predicción, optimización y mejora continua.
Además, la IA permitirá simplificar aún más el uso de los equipos, adaptarse automáticamente a cambios de producto y reducir la dependencia de personal altamente especializado, respondiendo a uno de los grandes retos actuales de la industria.
¿Qué objetivos se ha marcado Dibal para esta feria en 2026 y qué valor encontráis en compartir este espacio de innovación con otros proveedores tecnológicos y productores del sector alimentario?
Para DIBAL, las ferias siguen siendo un punto de encuentro fundamental. En 2026 nuestro objetivo es mostrar soluciones reales, aplicables y orientadas a mejorar la eficiencia, la trazabilidad y el control de la producción, más allá de la tecnología por la tecnología.
Queremos poner en valor nuestra apuesta por sistemas modulares, conectados, fáciles de usar y preparados para cumplir normativas exigentes, demostrando cómo pueden integrarse en entornos productivos reales y aportar beneficios inmediatos.
Compartir este espacio con otros proveedores tecnológicos y productores es clave para generar sinergias, intercambiar conocimiento y detectar nuevas necesidades del mercado. La innovación en el sector alimentario avanza cuando todos los actores —industria, tecnología y producción— trabajan juntos. En ese ecosistema, DIBAL quiere seguir siendo un socio tecnológico de referencia, hoy y en el futuro.


