Cefalux desmitifica la transformación digital demostrando que no hace falta una revolución costosa para ganar competitividad. Con 50 años de experiencia, la firma explica cómo las PYMEs alimentarias pueden modernizarse paso a paso, conectando sus recursos actuales de forma inteligente y sin riesgos innecesarios. Una hoja de ruta pragmática que presentarán en el stand de BASQUE FOOD CLUSTER en el marco de Food 4 Future, que tendrá lugar los días 27 y 28 de mayo en el BEC, para que el «Smart Factory» deje de ser una aspiración y pase a ser una realidad operativa.
Entrevista a Kristina Apiñaniz, desarrollo de negocio Industry Automation en Cefalux
La digitalización industrial es ya una necesidad, no una opción, pero muchas PYMEs sienten que están lejos de ese punto. ¿Cuál es la realidad que os encontráis en las plantas?
En muchos casos, la distancia no es tecnológica, sino de punto de partida. Nos encontramos con instalaciones que llevan años funcionando, con PLCs y HMIs sin copia de programas, máquinas que no están conectadas entre sí, ausencia de sistemas de supervisión y muchos registros en papel para garantizar calidad y trazabilidad.
Esto genera dependencia de las personas, dificultad para analizar lo que ocurre en planta y un riesgo real para la continuidad de la operación.
La buena noticia es que no hace falta transformar toda la planta de golpe. Se puede empezar por pasos muy concretos que suponen importantes mejoras desde el primer momento.
¿Por dónde debería empezar una empresa que quiere avanzar en digitalización sin asumir grandes riesgos?
El primer paso es recuperar el control del proceso. Saber qué está pasando en planta y asegurar la base: programas disponibles, datos fiables y una mínima visión global.
A partir de ahí, se pueden abordar proyectos muy concretos: conectar máquinas, digitalizar registros, mejorar la trazabilidad o disponer de información para la toma de decisiones.
No hablamos de grandes inversiones, sino de actuaciones bien planteadas que permiten avanzar de forma progresiva y con impacto real.
¿Qué tipo de soluciones estáis llevando a empresas alimentarias que responden a esta realidad?
Trabajamos integrando automatización, supervisión y datos sobre instalaciones existentes, sin necesidad de sustituir todo lo que ya funciona.
Esto nos permite modernizar el control de procesos, reducir errores, mejorar la eficiencia y dar visibilidad a la operación.
Muchas veces el cambio no está en incorporar más tecnología, sino en conectar y ordenar lo que ya existe para que empiece a generar valor.
En un contexto donde se habla mucho de IA, digital twins o fábricas inteligentes, ¿Cómo encajan estas soluciones en la realidad de las PYMEs?
Son tecnologías con mucho potencial, pero solo tienen sentido cuando la base está bien resuelta.
Antes de hablar de inteligencia artificial o simulación avanzada, es necesario tener datos fiables, procesos controlados y una mínima estructura digital.
Nuestra experiencia es que las empresas que avanzan son las que construyen esa base paso a paso. Y a partir de ahí, sí pueden incorporar soluciones más avanzadas con sentido.
¿Qué os diferencia en la forma de abordar estos proyectos?
Entendemos bien la realidad de las PYMEs industriales y trabajamos desde ahí. Nosotros mismos somos una PYME y llevamos más de 50 años automatizando las Pymes desde la fábrica.
No planteamos soluciones estándar ni grandes transformaciones de entrada, sino proyectos ajustados a cada situación, que conviven con la operativa diaria y que buscan resultados desde el inicio.
Nuestro objetivo es acompañar a las empresas en ese proceso, reduciendo riesgos y asegurando que cada paso tenga impacto.
No buscamos el proyecto concreto, sí trabajar con la Pyme a largo plazo, lo que nos vincula en servicio y transferencia de valor
Food 4 Future es un punto de encuentro para la transformación digital del sector. ¿Con qué objetivos participáis en esta edición y qué valor tiene para vosotros hacerlo junto a BASQUE FOOD CLUSTER?
Queremos trasladar un mensaje claro: la digitalización es posible, también en entornos industriales complejos y con instalaciones existentes.
En nuestra ponencia compartiremos retos reales que vemos en las plantas y cómo los estamos resolviendo con proyectos concretos y abordables. Invitamos especialmente a aquellas empresas que sienten que todavía están lejos de digitalizarse, porque probablemente están más cerca de lo que creen.
Participar junto a BASQUE FOOS CLUSTER refuerza este enfoque. Nos permite estar en contacto directo con empresas del sector y formar parte de un ecosistema que impulsa la colaboración.
Sabemos que dar estos pasos no siempre es sencillo. Por eso, nuestro objetivo es estar cerca de las empresas, ayudándolas a avanzar de forma progresiva, con soluciones que funcionan en la realidad de planta.


